Llega el verano y con él el calor, inevitablemente. Pero también llegan las ganas de salir a rodar con nuestra moto, ¿verdad? Para ayudarte a que pases menos calor, hoy te lo contamos todo sobre los casos jet para que puedas elegir, con total conocimiento, el que mejor se adapte a tus necesidades.

Antes que nada, vamos a empezar por las recomendaciones que nos sirven para elegir cualquier caso. Debemos elegir siempre el que sea de nuestra talla para que no nos aprete y nos vaya demasiado holgado. Además, si tenemos pensado utilizar gafas con él, ya sean de visión o de sol, lo mejor es que nos lo probemos con ellas puestas para comprobar si nos pueden acabar apretando.

Sobra decir que el casco siempre debe ir abrochado, pero os lo recordamos de nuevo, ya que, según un estudio europeo, el 12% de los casos en accidentes se perdieron en el impacto. Elije uno que te sea cómodo a la hora de abrocharlo y desabrocharlo y ajusta siempre su cinta para que te quede bien sujeto.

Es importante que nos fijemos en el grado de seguridad que nos aporta, pero no descuides el resto del cuerpo. De poco sirve llevar el casco más seguro si no protegemos el resto del cuerpo correctamente.

¿Qué es el caso jet?

El casco jet es ese casco abierto, que puede llevar pantalla o no, y que no tiene protección maxilar. Se ve sobre todo en zonas urbanas y ahí es donde se recomienda más su uso, ya su nivel de protección no es muy elevado. Suele tener diseños muy estéticos y son normalmente más llamativos que el resto de casos.

Ventajas del casco jet

Son ideales para la temporada de verano. Al ser abiertos son más frescos, porque es más fácil que el aire nos ayude a pasar mejor el calor.

Son más ligeros y más pequeños, por lo que los podremos transportar con mayor facilidad cuando no estemos en la moto.

Su tamaño, además, los hace perfectos para la ciudad, ya que tienen mayor visión periférica y hace que nuestra seguridad activa aumente. Y al ser abiertos, también oiremos mejor lo que ocurre a nuestro alrededor.

Desventajas del casco jet

La mayor desventaja que tienen los cascos jet es su nivel de protección. Aunque la mayoría protegen la nuca y la zona de las orejas, no lo hacen en la cara. Y aunque algunos lleven pantalla, ésta no suele ser muy resistente y no te asegura que no puedas recibir algún impacto o que se te cuele algún insecto.

Además, al ser abiertos, su sujeción es menor que la de otros cascos, como los modulares o los integrales, y su capacidad de absorción en caso de impacto también es menor.

Tampoco protegen en caso de lluvia o viento, lo que los convierte en molestos en condiciones climatológicas adversas.

Recomendaciones

El casco jet es ideal para su uso en zonas urbanas y en temporada de calor, pero para pasear tranquilos. Si tienes pensado hacer trayectos por carretera, es mejor que utilices otro tipo de caso, como los modulares, sobre los que ya hablamos en un artículo anterior.

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